Piezas llevadas por Hiram Bingham deben ser devueltas en su totalidad
Cuando llegamos a la Ciudadela Inca de Machupicchu podemos imaginar lo que antes había en el lugar, por ejmplo la población que la habitaba con sus trajes típicos de la época; además nos encontramos frente a ruinas que ya no muestran los materiales u objetos que eran utilizados por sus habitantes en su diario vivir. En estos días se habla de la devolución de las piezas que se llevó el historiador norteamericano Hiram Bingham a la Universidad de Yale. Para responder a estas interrogantes y al futuro de los objetos del santuario hemos realizado el presente trabajo periodístico, para lo cual consultamos textos y realizamos entrevistas a especialistas en el tema.
UNA BREVE DESCRIPCIÓN
El Santuario de Machupicchu, que recientemente fue proclamado como una Maravilla del Mundo, se dividió en dos sectores: agrícola y rural y el Cerro Huaynapicchu representaría a un tercer sector. La Ciudadela está unida al Cusco mediante el camino denominado Qosqoñan que cruza la cumbre del cerro para llegar hasta la entrada a las ruinas; en la época incaica existían otros caminos como el que permitía acceder al Río.
Machupicchu está conformada por palacios y templos, viviendas y depósitos, pero, sobre todo, por funciones ceremoniales religiosas y sus máximos componentes de los mismos son edificios que tenían los mausoleos labrados en roca.
En la Ciudadela Inca de Machupicchu cada una de las construcciones estaba conectada mediante estrechas calles o senderos y generalmente en forma de escalinatas. Una amplia plaza del sector urbano dividía las edificaciones en hanan (arriba) y en urin (abajo). El área urbana se rodeaba de medios que no permitían el acceso al santuario como el muro de defensa y la profunda y ancha zanja, o foso seco.
El Santuario de Machupicchu, que recientemente fue proclamado como una Maravilla del Mundo, se dividió en dos sectores: agrícola y rural y el Cerro Huaynapicchu representaría a un tercer sector. La Ciudadela está unida al Cusco mediante el camino denominado Qosqoñan que cruza la cumbre del cerro para llegar hasta la entrada a las ruinas; en la época incaica existían otros caminos como el que permitía acceder al Río.
Machupicchu está conformada por palacios y templos, viviendas y depósitos, pero, sobre todo, por funciones ceremoniales religiosas y sus máximos componentes de los mismos son edificios que tenían los mausoleos labrados en roca.
En la Ciudadela Inca de Machupicchu cada una de las construcciones estaba conectada mediante estrechas calles o senderos y generalmente en forma de escalinatas. Una amplia plaza del sector urbano dividía las edificaciones en hanan (arriba) y en urin (abajo). El área urbana se rodeaba de medios que no permitían el acceso al santuario como el muro de defensa y la profunda y ancha zanja, o foso seco.
SU HISTORIA
Machu Picchu fue construido por los incas en el siglo XV. El Santurio pertenece a la época imperial; el contexto en que se construyó se asocia a las condiciones de suntuosidad que nacieron con la formación del imperio de los incas; se asemeja a grandes obras que levantaron otras culturas, otras civilizaciones. Era un centro urbano incaico habitado, no tenía más de 100 años cuando llegaron los españoles, aunque se encontraron instalaciones de tiempos más antiguos.
En los escritos que se conocen del siglo XVI, algunos de los cuales fueron encontrados recientemente hay referencias a la zona y presumiblemente al sitio; varios documentos del siglo XVI hablan de Piccho, o Picho, en la zona donde se encuentra el santuario. John H. Rowe, señala que fue Melchor Arteaga, el guía de Hiram Bingham, quien bautizó el sitio como Machu Picchu solamente, sin referirse al cerro Wayna que también formaba el Piccho. Esos escritos dicen que estaba cerca de la ruta a Vilcabamba, que los españoles buscaron para allí combatir a los incas rebeldes entre 1540 y 1571.
Por los estudios realizados por Luis Miguel Glave y de María Isabel Remy se puede conocer un documento de 1568 que habla del "pueblo de Picho" y que señalan terrenos cultivados por incas y a los caciques que allí vivían. Por lo tanto, podemos decir que en 1568 todavía existía el pueblo que es Machu Picchu.
Asimismo los documentos mencionan que el territorio de Machupicchu fue conquistado por Pachakutec Inca Yupanqui, quien se adjudicó la mayor parte de las tierras desde la zona de Torontoy, río abajo, estos datos son ratificados por Juan de Betanzos y Pedro Sarmiento de Gamboa; hay otro documento de la misma época que menciona que los habitantes de Picchu tributaban coca a los españoles y que de la misma manera en tiempos de los incas "lo que allí se cogía antiguamente servía para hacer sacrificios y rito a los cuerpos muertos como era costumbre en este reino hacerse entre ellos". (en la foto piezas incaicas que se encuentran en el Museo Inca de la UNSAAC)
Lo señalado concuerda con la hipótesis de que el santuario pudo estar destinado al culto de los "cuerpos muertos", una posible referencia a las momias. Estas informaciones del santuario de Machupicchu al contrastarse con lo señalado por los cronistas de la época cobra importancia la hipótesis de que el santuario de Machu Picchu fue el mausoleo donde se guardaba la momia del Inca.
SU “DESCUBRIMIENTO”
En 1911 el investigador norteamericano Hiram Bingham llegó hasta las faldas de Machu Picchu y en 1915 comenzó su expedición, de la cual se llevó 74 cajas con los hallazgos luego de las excavaciones realizadas al sitio arquelógico. El Presidente de aquel entonces autorizó la salida de estos bienes mediante dos Decretos Supremos, de 1912 y 1916. Óscar R. Benavides pidió a la Universidad de Yale, que financiaba las investigaciones, en el año 1916 que devolviera las piezas extraídas de la Ciudadela y debido a las investigaciones faltantes se amplió la fecha de préstamo por 6 meses más; sin embargo no se cumplieron estas fechas y después de más de 90 años, en 2006, durante el período de Alejandro Toledo se emitió la Ley 28778 para la repatriación de las piezas incaicas que se encuentran en territorio norteamericano.
En su expedición, el arqueólogo de la Universidad de Yale, auspiciado por la National Geographic, sacó aproximadamente 5000 piezas arqueológicas, entre momias, restos humanos, ceramios, utensilios y objetos de arte de incalculable valor, encontradas en Machu Picchu. Estas piezas salieron del Perú en calidad de préstamo que hasta la fecha no son devueltas pese a que la Universidad de Yale comunicó que todavía en 1920 los objetos llevados habían sido devueltos, lo que es una falsedad.
Los objetos llevados por Hiram Bingham pertenecen a la última etapa inca, previa a la invasión española, es decir, corresponden a la primera parte del S. XVI y algunas de la última parte del S XV construidos por Pachakutek, aproximadamente del año 1470 de la era cristiana.
Antes del norteamericano Hiram Bingham no hubieron expediciones organizadas, él fue el primero, pero esto no quiere decir que Machupicchu era desconocido; el sitio arqueológico pertenecía a la Hacienda Cutija que pertenecía a la familia Ferro; “los hacendados conocen sus haciendas y el investigador (Bingham) encontró plantaciones y además vivía un campesino”, señala el reconocido antropólogo antoniano Jorge Flores Ochoa.
En los mapas de esos años aparece Machupicchu, en algunos de estos planos, que vienen desde 1860, aparece como Huaca del inca; además en cartas de un historiador inglés y de uno alemán aparece el santuario.
Es falsa la denominación de ciudad oculta o perdida de los Incas que le dio Hiram Bingham. En los inicios de la primera década del pasado siglo no llamaba la atención a la gente un sitio arqueológico en la zona, a esto se sumaba que no habían arqueólogos; el historiador de la Universidad de Yale fue el primero en llamar la atención y difundir la existencia de Machupicchu con fines de promoción y lo llamó la ciudad perdida de los incas.
El historiador cusqueño Donato Amado González, especialista en preservación del patrimonio en sus trabajos de investigación señala que todos los hacendados conocían el lugar y la zona del santuario ya había sido entregado a uno de los Pizarro; o sea en 1550 ya figuraba en los documentos españoles y de esa fecha comienza la sucesión de transferencias hasta llegar a la familia Ferro (que poseía el lugar durante la expedición de Bingham) y luego con la Reforma Agraria se entregó a los trabajadores.
Amado Gonzáles detalla año por año la transferencia de la margen izquierda del Río Vilcanota, porque de la margen derecha era toda hacienda desde el puente San Miguel y llegaba casi hasta Ollantaytambo, aguas calientes era parte de una hacienda. El historiador del Cusco señala que las haciendas correspondían a Cedrobamba, Pampaqhahua, Collpani, todas partes de una gran propiedad que pertenecía a la familia Ochoa y los habitantes de la zona sólo eran trabajadores y no propietarios.
La poca importancia que se le dio se puede justificar porque en la época no había la carrera de arqueología, incluso en el extranjero, sin embargo había gente interesada en estos estudios como Luís E. Valcárcel que se ocupó del estudio de los incas, por esa razón el historiador Bingham hizo el trabajo de un arqueólogo y trajo a otros especialistas que le ayudaron. Si había interés en la ciudadela incaica, éste no era de carácter científico.
Bingham recibió las indicaciones del rector antoniano de aquel entonces, el Dr. Alberto Giesecke, además que habían hijos de hacendados que estudiaban en la UNSAAC aquellos años, “seguramente el rector preguntó por ruinas y los alumnos señalaron el camino que iba hacia Quillabamba”, fundamenta Jorge Flores Ochoa.
Se sabía cómo llegar a la zona del santuario y Bingham pidió permiso al gobierno para realizar la expedición y la comunidad universitaria se sintió un poco afectada por este hecho e inmediatamente se conformó una comisión que presidió el doctor José Gabriel Cossio, quien hizo una denuncia en el que refirió que se sacaban las piezas de Machupicchu.
En esas fechas en nuestra ciudad ya surgieron las protestas y en la Revista Universitaria de la época se encuentra el artículo del doctor Cossio en contra del traslado de los objetos hacia otras tierras, sin embargo la propuesta cusqueña quedó en la nada porque el gobierno peruano de ese entonces, con el Presidente Óscar R. Benavides autorizó la salida por un año y luego se prolongó por seis meses más.
“Después de unos 15 años en la Universidad había un jardinero que fue uno de los peones de Bingham y el arqueólogo Luís Barreda le hizo una entrevista, el mismo que salió en el libro de la Dra, María Namoul que aborda el tema de Machupicchu, en ese texto se encuentra el testimonio sobre cómo se llevaron las piezas, por ejemplo las mulas en las que se trasladaron hasta Mollendo para que se embarquen”, señala Jorge Flores.
Los reclamos se dieron en cada década, sin embargo no se difundían como se hacen hoy, hubieron gobiernos también en los que se calló la protesta, lo que también se reflejó en el Cusco.
LOS OBJETOS DE MACHUPICCHU DEBEN SER DEVUELTOS POR LA UNIVERSIDAD DE YALE
El ex Presidente del Perú, Alejandro Toledo Manrique inició formalmente las negociaciones para su devolución en 2006 y quedó casi en la nada, este pedido fue retomado por el actual Presidente, Alan García Pérez, y se llegó a firmar un Memorandum de Entendimiento el 14 de septiembre entre el Perú y la Universidad Norteamericana que tiene en su posesión los objetos de Machupicchu.
Mediante este Memorandum el Perú y la Universidad de Yale reconocen entre otros que los objetos pertenecen al Perú; que los materiales constituyen Patrimonio de la Humanidad y se comprometen a colaborar estrechamente para realizar las investigaciones correspondientes; el Perú agradece a la institución estadounidense por resguardarlo y realizar estudios que dieron a conocer Machupicchu al mundo; que se desea resolver amigablemente los problemas concernientes a la propiedad de las piezas.
Del mismo modo el Memorandum llegó a definiciones como que las piezas q
ue no son de calidad de museo, los mismos que no pueden ser expuestos al público, se quedarán en la Universidad norteamericana para seguir con los estudios; el derecho de Usufructo para la institución norteamericana de las piezas con fines académicos por 99 años; la realización de una exhibición viajera de los materiales Incaicos por distintos países hasta llegar a su destino final, que será el Cusco y que la institución estadounidense tendrá acceso a los objetos que se encuentren en su museo (Peabody) con fines de investigación. El Memoramdum tiene la rúbrica del Gobierno del Perú, representado por Hernán Garrido Lecca y por la Universidad de Yale. (Director del INC Cusco, arquitecto Jorge Zegarra Valcázar, dice que ya hicieron el estudio técnico para construir un museo en el Cusco)
Luego de la realización del Memorandum el Ministro Garrido Lecca anunció que la Universidad de Yale reconoció el 100% de las piezas como propiedad peruana y a más tardar se iban a devolver el pasado mes de febrero, el Perú asumía el compromiso de apoyar la investigación científica. Además el compromiso del Perú era la construcción de un museo que se concluiría para el 2009, el mismo que estaría ubicado en nuestra ciudad y los lugares podrían ser la Casa de San Bernardo, el espacio de la Cervecería, cerca de Saqsayhuaman, en el distrito de Wanchaq o frente al Qorikancha.
En Norteamérica también se debatió el tema de la devolución y en el suplemento dominical del Diario The New York Times, la más difundida en el mundo Arthur Lubow sugirió que Yale haría bien en no devolver las casi 5000 piezas al Perú porque están bien resguardadas y no sería bueno devolver a un país que no sabe velar por su patrimonio cultural y menciona entre otras las 22 piezas de oro que se robaron del Museo Inka del Cuzco, en 1993, los tres textiles preincaicos que “desaparecieron” del Museo de Ica y la incursiones de los huaqueros y su posterior venta.
Ya pasaron las fechas en las que iban a ser devueltas parte de las piezas al Perú por la Universidad de Yale y sin embargo no se hizo realidad el anuncio y para concretar estos acuerdos.
La Directora del Instituto Nacional de Cultura, Cecilia Bákula Budge viajó la semana pasada a los Estados Unidos junto a especialistas, por nuestra ciudad el INC designó a la encargada de la Dirección de Museos del Cusco, la arquitecta Marisol Zumaeta quien retornó del viaje y en los próximos días hará el informe correspondiente para que la institución cultural difunda los acuerdos a que se llegaron.
¿QUÉ DICEN LOS ESPECIALISTAS?
Los Docentes de la Facultad de Antropología de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco frente a estos hechos que violan nuestro patrimonio cultural emitieron un pronunciamiento en el que manifiestan su desconocimiento y extrañeza del Memorándum del 14 de septiembre de 2007 firmado con la Universidad de Yale por el Ministro de Vivienda del gobierno anterior, Hernán Garrido Lecca porque es un documento colonialista y toma a los peruanos como irresponsables.
El Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSAAC, Dr. Jorge Escobar Medrano dijo que no podemos permitir este atropello que tiene mucho que ver con las leyes 29164 y 29167 y su modificatoria, “en la que señalan que nosotros no somos capaces de encargarnos de lo nuestro”, señaló el antropólogo.
“El Perú prestó estos restos a la Universidad de Yale y estos “ladrones” no quieren devolvernos lo que es nuestro hasta estos días, ellos no permitirían hagamos algo similar con su patrimonio, además el patrimonio cultural es siempre de la humanidad; lamentablemente siempre acatamos lo que Norteamérica nos dice”, enfatizó Escóbar Medrano.
El Perú y Yale colaborarán en el futuro para realizar los estudios de los materiales Incaicos, “nos obligan a construir un museo y pareciera que nos dan limosnas cuando somos sus propietarios. Ante esta situación debemos rechazar el memorandum porque es entreguista y debemos protestar aunque nos digan que somos extremistas o radicales”, finalizó el Decano de Ciencias Sociales de la UNSAAC.
El Dr. Jorge Flores Ochoa señaló por otra parte que las piezas de Machupicchu deben ser devueltas por la Universidad norteamericana sin ninguna condición, “que no nos obliguen a poner un centro de interpretación o un museo y que ellos se queden con los demás objetos”, dijo el antropólogo.
“No corresponde a lo que esas piezas pueden ser valoradas por su importancia, es desagradable escuchar que le hayan dado el valor de 200 mil dólares ”, además Flores Ochoa refirió que “los objetos de Machupicchu no son diferentes al resto, son incas, sin embargo lo que le da un valor excepcional es que son del mismo santuario y este hecho le convierte en un referente obligado para conocer la ciudadela.
El ex Director del Instituto Nacional de Cultura del Cusco, Dr. David Ugarte Vega Centeno al manifestó que el memorandum firmado entre el gobierno peruano y Yale es delictivo; “cuando fui Director del INC han ido echándole una s
erie de justificativos para no concluir este dialogo, fundamentando que no estábamos en las condiciones de recibir los objetos que nos pertenecen”, dijo el catedrático de la UNSAAC.
Para Ugarte Vega Centeno el memorandum reconoce la pertenencia al Perú de las piezas, sin embargo la Universidad norteamericana tendrá el derecho al usufructo por 99 años más de los materiales; “Cuando se construya el museo los de Yale serán quienes señalen los 350 objetos museables y nosotros no vamos a participar y si hay controversias qué juzgado solucionará el caso, el peruano o el estadounidense, esto es una forma de paternalismo”, señaló el ex director del INC Cusco. (En la foto apreciamos al Doctor Jorge Flores Ochoa, docente de la UNSAAC, quien manifiesta que Machupicchu no era desconocido a la llegada de Bingham).
David Ugarte dijo que quien debía negociar no era el Ministro de Vivienda (Garrido Lecca), sino el Ministro de Educación y es increíble que Yale ponga el precio de 200 mil dólares a los materiales llevados. “Todo lo que se firmó en este memoramdun son atrocidades, incluso se le agradece a los que nos saquearon por haberlo tenido los materiales y por lo tanto debe de anularse hasta que se haga uno nuevo, transparente y se discuta su devolución. Y lo que negoció en estos días la señora Bákula Budge debemos desconocerlo”, finalizó nuestro entrevistado.
Debemos mencionar que el año 2006 en plena campaña electoral, antes de la segunda vuelta, el Presidente Alan García Pérez firmó una carta pública en la plaza de armas de nuestra ciudad en la que se comprometió para la conformación de una comisión para exigir la repatriación de todo el material cultural sacado de nuestro país, sin embargo este compromiso quedó en el olvido como lo demuestran los hechos.
En la Próxima sesión de Consejo de la Municipalidad Provincial del Cusco se tocará como uno de los puntos la devolución de las piezas por parte de la Universidad de Yale al Perú para que posteriormente se tomen las acciones pertinentes desde la Comuna Municipal.
El regidor Alejandro Soto dijo que las materiales extraídos de Machu Picchu debieron ser devueltos hace mucho tiempo por los compromisos que hubo y lamentó la actitud del INC de Cusco y de Lima que dicen en 99 años más, y mostró su discrepancia con los acuerdos realizados entre la universidad de Yale y el Estado Peruano.
Asimismo el Regidor del Cusco dijo que “nos sorprende que la doctora Bákula haya ido a los EE.UU y seguro tiene la autorización del presidente García, cuando lo correcto hubiese sido que la sociedad Cusqueña participe en designar a especialistas, para que acompañen a la doctora Bákula y pido al Congreso de la Republica que presente una iniciativa legislativa y desconozca cualquier arreglo que haya realizado la Directora del INC a espaldas del pueblo del Cusco”, finalizó indignado nuestro entrevistado.
El Director del Instituto Nacional de Cultura del Cusco, arquitecto Jorge Zegarra Valcázar dijo que la negociación se hizo desde los últimos meses del año pasado por parte del gobierno peruano y se conformó la comisión presidida por la Directora Nacional del INC, Cecilia Bácula Budge y se suscribió un acta para que a inicios del presente año sean devueltas 350 objetos por parte de la Universidad de Yale.
“El Instituto Nacional de Cultura contribuyó con la elaboración y formulación del estudio técnico correspondiente para la construcción de un museo y del mismo modo puso los cuadros de necesidades”, dijo Zegarra Valcázar.
“La arquitecta cusqueña que enviamos a las negociaciones de estos días ya volvió de su viaje y apenas me haga llegar el informe correspondiente llamaré a una conferencia de prensa para informar a nuestra población sobre los acuerdos”, finalizó el Director del INC de nuestra ciudad.
Esperamos que la Directora del Instituto Nacional de Cultura, Cecilia Bácula y su comisión hagan el respectivo informe a la población cusqueña y peruana de los acuerdos que se tomaron con la Universidad de Yale en los Estados Unidos y que las piezas llevadas por Hiram Bingham sean devueltas a nuestro país, que es su verdadero propietario.
Machu Picchu fue construido por los incas en el siglo XV. El Santurio pertenece a la época imperial; el contexto en que se construyó se asocia a las condiciones de suntuosidad que nacieron con la formación del imperio de los incas; se asemeja a grandes obras que levantaron otras culturas, otras civilizaciones. Era un centro urbano incaico habitado, no tenía más de 100 años cuando llegaron los españoles, aunque se encontraron instalaciones de tiempos más antiguos.
En los escritos que se conocen del siglo XVI, algunos de los cuales fueron encontrados recientemente hay referencias a la zona y presumiblemente al sitio; varios documentos del siglo XVI hablan de Piccho, o Picho, en la zona donde se encuentra el santuario. John H. Rowe, señala que fue Melchor Arteaga, el guía de Hiram Bingham, quien bautizó el sitio como Machu Picchu solamente, sin referirse al cerro Wayna que también formaba el Piccho. Esos escritos dicen que estaba cerca de la ruta a Vilcabamba, que los españoles buscaron para allí combatir a los incas rebeldes entre 1540 y 1571.
Por los estudios realizados por Luis Miguel Glave y de María Isabel Remy se puede conocer un documento de 1568 que habla del "pueblo de Picho" y que señalan terrenos cultivados por incas y a los caciques que allí vivían. Por lo tanto, podemos decir que en 1568 todavía existía el pueblo que es Machu Picchu.
Asimismo los documentos mencionan que el territorio de Machupicchu fue conquistado por Pachakutec Inca Yupanqui, quien se adjudicó la mayor parte de las tierras desde la zona de Torontoy, río abajo, estos datos son ratificados por Juan de Betanzos y Pedro Sarmiento de Gamboa; hay otro documento de la misma época que menciona que los habitantes de Picchu tributaban coca a los españoles y que de la misma manera en tiempos de los incas "lo que allí se cogía antiguamente servía para hacer sacrificios y rito a los cuerpos muertos como era costumbre en este reino hacerse entre ellos". (en la foto piezas incaicas que se encuentran en el Museo Inca de la UNSAAC)
Lo señalado concuerda con la hipótesis de que el santuario pudo estar destinado al culto de los "cuerpos muertos", una posible referencia a las momias. Estas informaciones del santuario de Machupicchu al contrastarse con lo señalado por los cronistas de la época cobra importancia la hipótesis de que el santuario de Machu Picchu fue el mausoleo donde se guardaba la momia del Inca.
SU “DESCUBRIMIENTO”
En 1911 el investigador norteamericano Hiram Bingham llegó hasta las faldas de Machu Picchu y en 1915 comenzó su expedición, de la cual se llevó 74 cajas con los hallazgos luego de las excavaciones realizadas al sitio arquelógico. El Presidente de aquel entonces autorizó la salida de estos bienes mediante dos Decretos Supremos, de 1912 y 1916. Óscar R. Benavides pidió a la Universidad de Yale, que financiaba las investigaciones, en el año 1916 que devolviera las piezas extraídas de la Ciudadela y debido a las investigaciones faltantes se amplió la fecha de préstamo por 6 meses más; sin embargo no se cumplieron estas fechas y después de más de 90 años, en 2006, durante el período de Alejandro Toledo se emitió la Ley 28778 para la repatriación de las piezas incaicas que se encuentran en territorio norteamericano.
En su expedición, el arqueólogo de la Universidad de Yale, auspiciado por la National Geographic, sacó aproximadamente 5000 piezas arqueológicas, entre momias, restos humanos, ceramios, utensilios y objetos de arte de incalculable valor, encontradas en Machu Picchu. Estas piezas salieron del Perú en calidad de préstamo que hasta la fecha no son devueltas pese a que la Universidad de Yale comunicó que todavía en 1920 los objetos llevados habían sido devueltos, lo que es una falsedad.
Los objetos llevados por Hiram Bingham pertenecen a la última etapa inca, previa a la invasión española, es decir, corresponden a la primera parte del S. XVI y algunas de la última parte del S XV construidos por Pachakutek, aproximadamente del año 1470 de la era cristiana.
Antes del norteamericano Hiram Bingham no hubieron expediciones organizadas, él fue el primero, pero esto no quiere decir que Machupicchu era desconocido; el sitio arqueológico pertenecía a la Hacienda Cutija que pertenecía a la familia Ferro; “los hacendados conocen sus haciendas y el investigador (Bingham) encontró plantaciones y además vivía un campesino”, señala el reconocido antropólogo antoniano Jorge Flores Ochoa.
En los mapas de esos años aparece Machupicchu, en algunos de estos planos, que vienen desde 1860, aparece como Huaca del inca; además en cartas de un historiador inglés y de uno alemán aparece el santuario.
Es falsa la denominación de ciudad oculta o perdida de los Incas que le dio Hiram Bingham. En los inicios de la primera década del pasado siglo no llamaba la atención a la gente un sitio arqueológico en la zona, a esto se sumaba que no habían arqueólogos; el historiador de la Universidad de Yale fue el primero en llamar la atención y difundir la existencia de Machupicchu con fines de promoción y lo llamó la ciudad perdida de los incas.
El historiador cusqueño Donato Amado González, especialista en preservación del patrimonio en sus trabajos de investigación señala que todos los hacendados conocían el lugar y la zona del santuario ya había sido entregado a uno de los Pizarro; o sea en 1550 ya figuraba en los documentos españoles y de esa fecha comienza la sucesión de transferencias hasta llegar a la familia Ferro (que poseía el lugar durante la expedición de Bingham) y luego con la Reforma Agraria se entregó a los trabajadores.
Amado Gonzáles detalla año por año la transferencia de la margen izquierda del Río Vilcanota, porque de la margen derecha era toda hacienda desde el puente San Miguel y llegaba casi hasta Ollantaytambo, aguas calientes era parte de una hacienda. El historiador del Cusco señala que las haciendas correspondían a Cedrobamba, Pampaqhahua, Collpani, todas partes de una gran propiedad que pertenecía a la familia Ochoa y los habitantes de la zona sólo eran trabajadores y no propietarios.
La poca importancia que se le dio se puede justificar porque en la época no había la carrera de arqueología, incluso en el extranjero, sin embargo había gente interesada en estos estudios como Luís E. Valcárcel que se ocupó del estudio de los incas, por esa razón el historiador Bingham hizo el trabajo de un arqueólogo y trajo a otros especialistas que le ayudaron. Si había interés en la ciudadela incaica, éste no era de carácter científico.
Bingham recibió las indicaciones del rector antoniano de aquel entonces, el Dr. Alberto Giesecke, además que habían hijos de hacendados que estudiaban en la UNSAAC aquellos años, “seguramente el rector preguntó por ruinas y los alumnos señalaron el camino que iba hacia Quillabamba”, fundamenta Jorge Flores Ochoa.
Se sabía cómo llegar a la zona del santuario y Bingham pidió permiso al gobierno para realizar la expedición y la comunidad universitaria se sintió un poco afectada por este hecho e inmediatamente se conformó una comisión que presidió el doctor José Gabriel Cossio, quien hizo una denuncia en el que refirió que se sacaban las piezas de Machupicchu.
En esas fechas en nuestra ciudad ya surgieron las protestas y en la Revista Universitaria de la época se encuentra el artículo del doctor Cossio en contra del traslado de los objetos hacia otras tierras, sin embargo la propuesta cusqueña quedó en la nada porque el gobierno peruano de ese entonces, con el Presidente Óscar R. Benavides autorizó la salida por un año y luego se prolongó por seis meses más.
“Después de unos 15 años en la Universidad había un jardinero que fue uno de los peones de Bingham y el arqueólogo Luís Barreda le hizo una entrevista, el mismo que salió en el libro de la Dra, María Namoul que aborda el tema de Machupicchu, en ese texto se encuentra el testimonio sobre cómo se llevaron las piezas, por ejemplo las mulas en las que se trasladaron hasta Mollendo para que se embarquen”, señala Jorge Flores.
Los reclamos se dieron en cada década, sin embargo no se difundían como se hacen hoy, hubieron gobiernos también en los que se calló la protesta, lo que también se reflejó en el Cusco.
LOS OBJETOS DE MACHUPICCHU DEBEN SER DEVUELTOS POR LA UNIVERSIDAD DE YALE
El ex Presidente del Perú, Alejandro Toledo Manrique inició formalmente las negociaciones para su devolución en 2006 y quedó casi en la nada, este pedido fue retomado por el actual Presidente, Alan García Pérez, y se llegó a firmar un Memorandum de Entendimiento el 14 de septiembre entre el Perú y la Universidad Norteamericana que tiene en su posesión los objetos de Machupicchu.
Mediante este Memorandum el Perú y la Universidad de Yale reconocen entre otros que los objetos pertenecen al Perú; que los materiales constituyen Patrimonio de la Humanidad y se comprometen a colaborar estrechamente para realizar las investigaciones correspondientes; el Perú agradece a la institución estadounidense por resguardarlo y realizar estudios que dieron a conocer Machupicchu al mundo; que se desea resolver amigablemente los problemas concernientes a la propiedad de las piezas.
Del mismo modo el Memorandum llegó a definiciones como que las piezas q
Luego de la realización del Memorandum el Ministro Garrido Lecca anunció que la Universidad de Yale reconoció el 100% de las piezas como propiedad peruana y a más tardar se iban a devolver el pasado mes de febrero, el Perú asumía el compromiso de apoyar la investigación científica. Además el compromiso del Perú era la construcción de un museo que se concluiría para el 2009, el mismo que estaría ubicado en nuestra ciudad y los lugares podrían ser la Casa de San Bernardo, el espacio de la Cervecería, cerca de Saqsayhuaman, en el distrito de Wanchaq o frente al Qorikancha.
En Norteamérica también se debatió el tema de la devolución y en el suplemento dominical del Diario The New York Times, la más difundida en el mundo Arthur Lubow sugirió que Yale haría bien en no devolver las casi 5000 piezas al Perú porque están bien resguardadas y no sería bueno devolver a un país que no sabe velar por su patrimonio cultural y menciona entre otras las 22 piezas de oro que se robaron del Museo Inka del Cuzco, en 1993, los tres textiles preincaicos que “desaparecieron” del Museo de Ica y la incursiones de los huaqueros y su posterior venta.
Ya pasaron las fechas en las que iban a ser devueltas parte de las piezas al Perú por la Universidad de Yale y sin embargo no se hizo realidad el anuncio y para concretar estos acuerdos.
La Directora del Instituto Nacional de Cultura, Cecilia Bákula Budge viajó la semana pasada a los Estados Unidos junto a especialistas, por nuestra ciudad el INC designó a la encargada de la Dirección de Museos del Cusco, la arquitecta Marisol Zumaeta quien retornó del viaje y en los próximos días hará el informe correspondiente para que la institución cultural difunda los acuerdos a que se llegaron.
¿QUÉ DICEN LOS ESPECIALISTAS?
Los Docentes de la Facultad de Antropología de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco frente a estos hechos que violan nuestro patrimonio cultural emitieron un pronunciamiento en el que manifiestan su desconocimiento y extrañeza del Memorándum del 14 de septiembre de 2007 firmado con la Universidad de Yale por el Ministro de Vivienda del gobierno anterior, Hernán Garrido Lecca porque es un documento colonialista y toma a los peruanos como irresponsables.
El Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSAAC, Dr. Jorge Escobar Medrano dijo que no podemos permitir este atropello que tiene mucho que ver con las leyes 29164 y 29167 y su modificatoria, “en la que señalan que nosotros no somos capaces de encargarnos de lo nuestro”, señaló el antropólogo.
“El Perú prestó estos restos a la Universidad de Yale y estos “ladrones” no quieren devolvernos lo que es nuestro hasta estos días, ellos no permitirían hagamos algo similar con su patrimonio, además el patrimonio cultural es siempre de la humanidad; lamentablemente siempre acatamos lo que Norteamérica nos dice”, enfatizó Escóbar Medrano.
El Perú y Yale colaborarán en el futuro para realizar los estudios de los materiales Incaicos, “nos obligan a construir un museo y pareciera que nos dan limosnas cuando somos sus propietarios. Ante esta situación debemos rechazar el memorandum porque es entreguista y debemos protestar aunque nos digan que somos extremistas o radicales”, finalizó el Decano de Ciencias Sociales de la UNSAAC.
El Dr. Jorge Flores Ochoa señaló por otra parte que las piezas de Machupicchu deben ser devueltas por la Universidad norteamericana sin ninguna condición, “que no nos obliguen a poner un centro de interpretación o un museo y que ellos se queden con los demás objetos”, dijo el antropólogo.
“No corresponde a lo que esas piezas pueden ser valoradas por su importancia, es desagradable escuchar que le hayan dado el valor de 200 mil dólares ”, además Flores Ochoa refirió que “los objetos de Machupicchu no son diferentes al resto, son incas, sin embargo lo que le da un valor excepcional es que son del mismo santuario y este hecho le convierte en un referente obligado para conocer la ciudadela.
El ex Director del Instituto Nacional de Cultura del Cusco, Dr. David Ugarte Vega Centeno al manifestó que el memorandum firmado entre el gobierno peruano y Yale es delictivo; “cuando fui Director del INC han ido echándole una s
Para Ugarte Vega Centeno el memorandum reconoce la pertenencia al Perú de las piezas, sin embargo la Universidad norteamericana tendrá el derecho al usufructo por 99 años más de los materiales; “Cuando se construya el museo los de Yale serán quienes señalen los 350 objetos museables y nosotros no vamos a participar y si hay controversias qué juzgado solucionará el caso, el peruano o el estadounidense, esto es una forma de paternalismo”, señaló el ex director del INC Cusco. (En la foto apreciamos al Doctor Jorge Flores Ochoa, docente de la UNSAAC, quien manifiesta que Machupicchu no era desconocido a la llegada de Bingham).
David Ugarte dijo que quien debía negociar no era el Ministro de Vivienda (Garrido Lecca), sino el Ministro de Educación y es increíble que Yale ponga el precio de 200 mil dólares a los materiales llevados. “Todo lo que se firmó en este memoramdun son atrocidades, incluso se le agradece a los que nos saquearon por haberlo tenido los materiales y por lo tanto debe de anularse hasta que se haga uno nuevo, transparente y se discuta su devolución. Y lo que negoció en estos días la señora Bákula Budge debemos desconocerlo”, finalizó nuestro entrevistado.
Debemos mencionar que el año 2006 en plena campaña electoral, antes de la segunda vuelta, el Presidente Alan García Pérez firmó una carta pública en la plaza de armas de nuestra ciudad en la que se comprometió para la conformación de una comisión para exigir la repatriación de todo el material cultural sacado de nuestro país, sin embargo este compromiso quedó en el olvido como lo demuestran los hechos.
En la Próxima sesión de Consejo de la Municipalidad Provincial del Cusco se tocará como uno de los puntos la devolución de las piezas por parte de la Universidad de Yale al Perú para que posteriormente se tomen las acciones pertinentes desde la Comuna Municipal.
El regidor Alejandro Soto dijo que las materiales extraídos de Machu Picchu debieron ser devueltos hace mucho tiempo por los compromisos que hubo y lamentó la actitud del INC de Cusco y de Lima que dicen en 99 años más, y mostró su discrepancia con los acuerdos realizados entre la universidad de Yale y el Estado Peruano.
Asimismo el Regidor del Cusco dijo que “nos sorprende que la doctora Bákula haya ido a los EE.UU y seguro tiene la autorización del presidente García, cuando lo correcto hubiese sido que la sociedad Cusqueña participe en designar a especialistas, para que acompañen a la doctora Bákula y pido al Congreso de la Republica que presente una iniciativa legislativa y desconozca cualquier arreglo que haya realizado la Directora del INC a espaldas del pueblo del Cusco”, finalizó indignado nuestro entrevistado.
El Director del Instituto Nacional de Cultura del Cusco, arquitecto Jorge Zegarra Valcázar dijo que la negociación se hizo desde los últimos meses del año pasado por parte del gobierno peruano y se conformó la comisión presidida por la Directora Nacional del INC, Cecilia Bácula Budge y se suscribió un acta para que a inicios del presente año sean devueltas 350 objetos por parte de la Universidad de Yale.
“El Instituto Nacional de Cultura contribuyó con la elaboración y formulación del estudio técnico correspondiente para la construcción de un museo y del mismo modo puso los cuadros de necesidades”, dijo Zegarra Valcázar.
“La arquitecta cusqueña que enviamos a las negociaciones de estos días ya volvió de su viaje y apenas me haga llegar el informe correspondiente llamaré a una conferencia de prensa para informar a nuestra población sobre los acuerdos”, finalizó el Director del INC de nuestra ciudad.
Esperamos que la Directora del Instituto Nacional de Cultura, Cecilia Bácula y su comisión hagan el respectivo informe a la población cusqueña y peruana de los acuerdos que se tomaron con la Universidad de Yale en los Estados Unidos y que las piezas llevadas por Hiram Bingham sean devueltas a nuestro país, que es su verdadero propietario.
1 comentario:
es una buena opinion ya que defiende el patrimonio nacional y los intereces culturales derl peru y del cusco.
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